Conducir un coche no es ningún juego, por eso debemos hacerlo de forma responsable, para garantizar nuestra seguridad y la de los demás. Por si esto fuera poco, nuestros hábitos de conducción también influyen en el mantenimiento del vehículo y en su consumo de carburante.

 

Por tanto, hay que cuidar especialmente la manera en que nos situamos al volante, los conocimientos y la actitud que tenemos a la hora de afrontar un viaje en condiciones peligrosas (con nieve, lluvia o por terrenos escarpados), evitar el sueño, y regular bien los faros según la visibilidad.

 

Siéntese correctamente

En primer lugar, regule el asiento ajustando la longitud de sus piernas y la distancia de los pedales. Es decir, sitúese en su puesto y presione el freno hasta el fondo; la rodilla debe quedar ligeramente flexionada. En ningún caso debe llevar el asiento más retirado, sino adecuado a esta medida.

Una vez ubicado correctamente el asiento, coloque el respaldo en un ángulo de 90 grados, siéntese y apóyese cómodamente, con los hombros hacia atrás. 

 

Las manos deben situarse a ambos lados del volante, en una posición que señale las diez y diez en el reloj, aproximadamente. Si está sentado a la distancia perfecta sus muñecas tocarán la rueda del volante cuando estire los brazos.

 

Conducir con lluvia o nieve

Justo cuanto empieza a llover es el momento más peligroso, ya que las primeras gotas se mezclan con la suciedad y el aceite del pavimento, formando una película resbaladiza. La mejor solución para conducir cuando llueve es reducir la velocidad, pues así el neumático cuenta con tiempo de drenar más agua y además con una banda de rodadura más ancha apoyada sobre el asfalto, lo que deriva en una mejor tracción y respuesta de frenado. Asimismo, es muy aconsejable aumentar notablemente la distancia de seguridad.

 

Al conducir con nieve hay que hacerlo despacio, intentando no tocar el freno y con la marcha más larga posible, para evitar derrapes. En zonas umbrías hay que descartar por completo las frenadas, pues el coche patinará fácilmente. Si es estrictamente necesario, trate de hacerlo con las marchas, aprovechándose de los cambios de tracción. Lo ideal es emplear neumáticos de invierno, mucho más eficaces que las cadenas montadas sobre los convencionales.

 

Evite el sueño al volante

Hasta que los sistemas de monitorización de los párpados –que ya están experimentando algunos fabricantes- sean moneda común en todos los vehículos, adopte varios trucos para no sentir sueño cuando conduzca:

 

  • No coma mucho ni demasiado poco. Las fuertes digestiones y la hipoglucemia, respectivamente, son sus mayores enemigos.
  • Beba agua para evitar la deshidratación.
  • Ventile el coche o ponga el aire acondicionado para no sufrir golpes de calor.
  • Vigile los efectos secundarios de los medicamentos que tome.
  • Haga pausas cada dos horas de al menos 5 ó 10 minutos.
  • Consuma refrescos que contengan azúcar

Conducir un 4x4

La conducción lenta siempre es la mejor garantía en zonas con guijarros, baches o difíciles por diversas circunstancias. Si conduce despacio verá mejor los obstáculos, podrá sortearlos y evitará que los bajos se golpeen.

 

No entre en ríos a no ser que vea claramente el fondo y perciba su escasa profundidad. Hágalo siempre en marchas cortas y al salir del agua seque los frenos efectuando pisadas cortas e intermitentes.

 

Al conducir con un 4 x 4 sobre barro hay que frenar con mucha suavidad y anticipación; en este caso el ABS en vez de servir de ayuda puede dificultar la conducción.

 

En una pendiente pronunciada, sobre todo en terreno resbaladizo, emplee preferentemente las marchas cortas para controlar el coche. Si la trasera empieza a adelantarse, una maniobra de contravolante puede ayudar, pero no toque el freno bajo ningún concepto.

 

El programa “Drive Security Program” de ALD ofrece cursos especializados de conducción 4x4 para sus clientes de Renting.

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